enero 9, 2014

Robótica al servicio de la sociedad

Desde el pasado mes de junio un nuevo robot desarrollado por Honda, en colaboración con el Instituto Nacional de Ciencia y Tecnología Industrial Avanzada (AIST) japonés y con la Compañía Eléctrica de Tokio (TEPCO), trabaja en el interior del reactor Daiichi, en la central nuclear de Fukushima. Se trata de un robot de inspección en zonas elevadas, diseñado en base a las tecnologías usadas en ASIMO, el robot humanoide de Honda y el más avanzado del mundo. Pero ¿cómo ha llegado este artilugio de alta tecnología a la central de Fukushima?

Es en las circunstancias más duras cuando el ser humano pone a prueba su ingenio y su capacidad de superación. Y del mismo modo que los ciudadanos se preguntaron, tras el terremoto que arrasó a Japón en marzo de 2011 y provocó el desastre nuclear en la Prefectura de Fukushima, cómo podrían ayudar en la medida de sus posibilidades ante tal escenario, los ingenieros de Honda se interrogaron: ¿de qué modo ASIMO podría participar en las tareas de limpieza y reconstrucción de las zonas afectadas?

Acechados por esta pregunta, los ingenieros encargados del desarrollo de ASIMO se reunieron con el presidente de I+D de Honda, Yoshiharu Yamamoto, quien aprobó el proyecto de adaptación de la tecnología del robot ASIMO para contribuir a la mejora de las condiciones en la central nuclear de Fukushima. Poco después, Honda se aliaba con el Instituto Nacional de Ciencia y Tecnología Industrial Avanzada (AIST) japonés y con la Compañía Eléctrica de Tokio (TEPCO).

El primer paso fue decidir las funciones para las que se diseñaría el nuevo robot y, aunque tras muchas discusiones se decidió que el robot abriría y cerraría válvulas dentro de la central, más tarde el equipo de trabajo identificó un objetivo prioritario: inspeccionar los tejados y otras áreas de difícil acceso. El proyecto hizo entonces un giro radical y los ingenieros de Honda empezaron a diseñar un robot de inspección en zonas elevadas que aprovechara las tecnologías usadas en ASIMO.

El pasado mes de junio, poco más de dos años después del terremoto, el nuevo robot empezó a trabajar en el interior del reactor Daiichi, en la central nuclear de Fukushima. Allí el robot ayuda a inspeccionar las áreas más inaccesibles y a detectar fuentes de radiación, contribuyendo así a una mejora tanto de la seguridad de la central como de las condiciones de trabajo.

Robot de inspección en zonas elevadas desarrollado por Honda en colaboración por el AIST y TEPCO.

Robot de inspección en zonas elevadas desarrollado por Honda en colaboración con el AIST y TEPCO.

El terremoto de Japón supuso un cambio de rumbo en la investigación de Honda en el ámbito de la robótica, que siempre tuvo y ha tenido como meta desarrollar tecnología al servicio de las personas. Con todo, Satoshi Shigemi, supervisor de desarrollo de robots de la Compañía, explica que Honda vio “la necesidad de crear robots que pudieran llevar a cabo tareas en lugares peligrosos para que no tuvieran que hacerlo personas de carne y hueso”. Y añade: “Ahora estamos todavía más comprometidos en trabajar para alcanzar el objetivo final: crear robots que sean realmente útiles a la sociedad”.