noviembre 2, 2016

Cómo el pensamiento de Soichiro Honda se convirtió en filosofía de empresa

La filosofía de una empresa es como los cimientos de un rascacielos. Es el elemento, a menudo invisible o poco conocido, que sostiene la actividad a todos los niveles, y le da razón de ser. En el caso de Honda, la filosofía de la compañía es aún a día de hoy un vivo reflejo del pensamiento y manera de entender la vida de su fundador. En este post os ofrecemos una introducción a la genial mente de Soichiro Honda, a través de la manera en la que durante décadas el ingeniero y empresario se esforzó por establecer los valores de la compañía.

Los Tres Placeres

Placer de crear, placer de vender y placer de comprar. Desde los comienzos de Honda, el lema de los Tres Placeres, o satisfacciones, establecido por su fundador, ha constituido la estructura sobre la que se construyen todos los métodos y sistemas de la compañía.

A los ingenieros de Honda se les concede el privilegio de crear, de diseñar, productos útiles para la sociedad, cuya calidad, buena presentación y precio ajustado garantizan que tanto la experiencia de la persona que lo vende como la del cliente que lo compra sea satisfactoria y deseable.

Las personas constituyen la empresa

Soichiro Honda estaba profundamente convencido que lo fundamental para el éxito de una empresa no era tener capital financiero, sino buenas ideas, y así lo expresaba: “Las ideas que se avanzan a su tiempo conducen un negocio a la prosperidad. Sin buenas ideas, incluso aquellos que tienen una bolsa entera llena de oro se convertirán en perdedores”.

Y las ideas nacen en la mente de las personas con talento si se las deja trabajar con libertad y se apoya su iniciativa personal y proceso creativo. “Una gran compañía con mucho capital dejará de serlo en cuanto gaste todo su dinero, pero una empresa puede crecer con el esfuerzo de las personas que trabajan en ella y aportan ideas. Es la fuerza de estas personas la que constituye la empresa”, explicaba.

“Ponte en el lugar del cliente”

Estos principios fundamentales de la compañía se reflejaron a lo largo de su historia en productos, estrategias y métodos de trabajo, como los casos que explicamos a continuación.

“¡No fabriques nada que vaya a dar problemas al cliente!”, solía exclamar el “Viejo”. El “Viejo” era el sobrenombre cariñoso del mismísimo Soichiro Honda. “Cuando estés creando un producto, piensa en la persona que pasará más tiempo con él. Y la persona que pasará más tiempo con él es el cliente, ¿correcto? El siguiente es el mecánico que reparará el producto, después los trabajadores en la fábrica. Aunque tú creas el producto, como diseñador eres la persona que pasa menos tiempo con él. Si te pones en el lugar de aquél que lo usará durante un largo tiempo, serás incapaz de hacer un mal producto”, explicaba.

Este simple consejo, inspirado en los valores de la compañía, está detrás de muchas de las características fundamentales de los productos de Honda, como la facilidad de uso, la durabilidad o la seguridad. Para Honda, la conciencia y la voluntad de los trabajadores son factores clave para mejorar un producto, más aún que la tecnología disponible. Por eso el fundador de la compañía intentaba generar en cada ingeniero la voluntad de fabricar un producto de la máxima calidad como la verdadera fuente del ingenio creativo.

“Hacemos las cosas a nuestra manera”

“¿Qué tiene de nuevo? ¿Qué partes son diferentes de otros modelos?”. Estas eran típicamente las preguntas con las que recibía a los ingenieros que le enseñaban un nuevo diseño. Al Señor Honda no le gustaba nada copiar lo que hacían otros o simplemente seguir los sistemas convencionales de la industria del momento.

Un ejemplo de esta determinación por “hacer las cosas a su manera” lo encontramos en el caso Hondamatic, la transmisión automática que Honda diseñó y patentó en los años 60. Durante el costoso proceso de desarrollo desde cero de la Hondamatic, el fantasma de las patentes de otros fabricantes sobrevolaba a los ingenieros. Fue en este momento clave cuando Soichiro Honda definió de manera tajante su punto de vista en el newsletter de la compañía: “Nosotros (Honda) renunciamos a depender de otros. No copiaremos productos externos, ni pagaremos derechos por utilizar las patentes de otras compañías. Tampoco es nuestro objetivo tener el apoyo del gobierno. Lo quiero dejar bien claro: haremos las cosas a nuestra manera”.

La filosofía, al fin y al cabo, es la personalidad de una compañía, lo que la distingue de sus competidores y lo que alimenta el vínculo entre la marca y sus clientes. Como dijo en una ocasión Soichiro Honda: “Los productos de Honda son conocidos en todo el mundo no sólo porque son de buena calidad sino por la filosofía que hay detrás de los productos… nuestra política de crear cosas que sirvan a los intereses de la gente”.